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RIÑÓN Y TRASTORNOS RENALES (1): ENFERMEDADES, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO.
Además de filtrar las impurezas de la sangre, el riñón secreta la orina y regula el contenido de sal y de agua en el organismo. Es un órgano doble y su buen funcionamiento es imprescindible para el mantenimiento de la salud.
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EnfermedadesLos riñones están situados en la región lumbar, a cada lado de la columna vertebral, y su función consiste en filtrar los productos de desecho resultantes del metabolismo y excretados por las células. Los riñones producen y eliminan orina por medio de una compleja red de filtración. Constan de un sistema de reabsorción que contiene más de dos millones de unidades filtradoras, llamadas nefronas. Estas se componen de glomérulos y túbulos renales, que filtran la sangre y extraen la urea, algunas sales y otros materiales de desecho disueltos en el plasma, para luego devolver a la sangre el filtrado purificado. Toda la sangre del organismo pasa a través de los riñones alrededor de veinte veces por hora, unos 1.200 litros al día, pero las nefronas sólo filtran una quinta parte del plasma. Las nefronas son las encargadas de extraer el exceso de agua de la sangre para formar la orina, y devuelven el agua filtrada al plasma, manteniendo así el equilibrio hídrico del organismo.

En el cuerpo humano existen hormonas, en especial la antidiurética, llamada ADH, que controlan la función renal encargada de regular el contenido de agua existente en el organismo. La ADH alcanza los túbulos renales a través del torrente circulatorio, y, después de haber efectuado la filtración, estimula la reabsorción de agua hacia la sangre. Cuando una persona bebe una cantidad de líquido insuficiente para compensar el que ha perdido a través de la transpiración y la respiración, el cerebro estimula la liberación de la hormona antidiurética para reducir la pérdida de agua mediante la orina. Si, por el contrario, la sangre se encuentra muy diluida, la hipófisis reduce la secreción de ADH, lo que origina un gran flujo de orina para restablecer el equilibrio hídrico. Otra hormona, la aldosterona, controla el intercambio de sodio por potasio, con lo que ayuda a controlar la presión arterial y el equilibrio corporal de sales. La parathormona regula la reabsorción del calcio necesario para huesos y dientes, así como para numerosos procesos orgánicos. Desde el interior de cada riñón sale un conducto llamado uréter, que lleva la orina desde el riñón a la vejiga. La orina se expulsa desde la vejiga al exterior por un conducto llamado uretra, que desemboca en los meatos urinarios de cada sexo.

TRASTORNOS RENALES.
Los productos de desecho que normalmente se eliminan con la orina pueden resultar perjudiciales para el organismo si se acumulan en él, y además proporcionan ciertas condiciones para la vida de algunos microbios nocivos. Una infección puede alcanzar los riñones a través de la corriente sanguínea, o puede ascender por el tracto urinario desde la abertura de la uretra. Cuando los microbios se encuentran en el tracto urinario se multiplican, y pueden extenderse, impidiendo su normal funcionamiento y causando su inflamación. Es frecuente la formación de piedras en uno o en ambos riñones, son los cálculos renales, que ocasionan un dolor muy intenso, conocido como cólico renal, cuando pasan por los uréteres. Los riñones también pueden sufrir otro tipo de inflamación, denominada glomerulonefritis, que afecta a los glomérulos. Esta enfermedad es padecida sobre todo por los niños y tiene dos formas, denominadas nefritis y síndrome nefrótico. También pueden formarse quistes y tumores benignos o malignos en los riñones.

PIELONEFRITIS.
La pielonefritis, a veces llamada pielitis, puede ser aguda o crónica, y su causa es la infección de los riñones, generalmente por vía ascendente después de penetrar por el meato uretral. La forma aguda de la enfermedad es una infección del riñón que se presenta de modo repentino. La infección y la inflamación resultantes afectan sobre todo el tejido de soporte en el que están embebidos los pequeños elementos filtrantes, llamados glomérulos. Esto ocurre, en ocasiones, cuando los microbios de otras partes del organismo son transportados a los riñones mediante la corriente sanguínea, o si existe un bloqueo parcial del flujo normal de orina por un embarazo, un tumor en la vejiga, cálculos renales o una próstata agrandada. En las mujeres puede originarse por una higiene insuficiente de la zona genital. Asimismo, una limpieza inadecuada al defecar puede facilitar que las bacterias fecales entren por la uretra, lleguen a la vejiga y, desde allí, por los uréteres, hasta los riñones. La pielonefritis crónica es una dolencia que lesiona los riñones como consecuencia, al cabo de muchos años, de repetidas infecciones urinarias que frecuentemente pasaron inadvertidas.

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