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PALUDISMO: ENFERMEDADES, CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO.
Conocido también con el nombre de Malaria o Fiebres Palúdicas, el paludismo es una enfermedad infecciosa producida por protozoos del género Plasmodium, que se transmiten al hombre por las picaduras del mosquito anofeles.
Información sobre otras enfermedades
EnfermedadesEl paludismo (o malaria) constituye una de las enfermedades infecciosas más extendidas por el mundo. Si bien se circunscribe a las zonas tropicales y adyacentes, hay más de 1.500 millones de personas que habitan en estos territorios y muchas que los visitan. Aunque durante muchos años ha estado difundido por casi todas las áreas cálidas y templadas del mundo, en la actualidad ha sido posible erradicar el paludismo de extensas zonas (Europa, América del Norte, Australia), si bien todavía es una enfermedad endémica en gran parte de África, en algunos países de América Central y del Sur, en la India y en otros países del continente asiático. También se dan casos, aislados pero numerosos, de viajeros afectados que han visitado zonas palúdicas o que han hecho escala en algún aeropuerto de dichas zonas, pues una sola picadura de uno de estos mosquitos infectados es suficiente para inocular la enfermedad. El paludismo causa unos tres millones de muertes al año.

SÍNTOMAS Y CONSECUENCIAS.
Si bien al principio la fiebre es casi continua, a medida que progresa la enfermedad se produce una sincronía con el período de reproducción del parásito que conlleva una destrucción masiva periódica de gran número de glóbulos rojos; en consecuencia, se aprecian períodos de fiebre alternados con períodos de temperatura normal.
El Paludismo en África
Las distintas especies tienen períodos propios. Así, P. malariae produce fiebre cada tres días, mientras que P. ovale y P. vivax lo hacen cada dos días; la enfermedad provocada por P. falciparum da origen a una fiebre casi continuada o con escasas oscilaciones.

Otros síntomas habituales suelen ser malestar general, debilidad, náuseas y dolor de cabeza, aunque a veces también se pueden producir vómitos y diarrea. La consecuencia inevitable de una infección de paludismo es la anemia causada por la destrucción de glóbulos rojos que produce el parásito; es común el aumento de tamaño del bazo (esplenomegalia) y del hígado (hepatomegalia).

CAUSAS.
La causa directa de la fiebre palúdica es la infección causada por un parásito del género Plasmodium, del que existen cuatro especies distintas. La especie P. falciparum es la causante de las llamadas «fiebres tercianas malignas», que constituyen la forma más grave de malaria, causante de diversas complicaciones y, muchas veces, provoca un desenlace fatal.

Las restantes especies son P. malariae, P. vivax y P. ovale, que causan formas de paludismo menos graves, caracterizadas porque los parásitos pueden permanecer en el organismo, en estado latente, durante un largo período de tiempo, antes de causar la enfermedad.

El Mosquito Anopheles transmisor del PaludismoFORMA DE CONTAGIO.
El paludismo se propaga casi exclusivamente por medio del mosquito anofeles o, más exactamente, por la picadura de la hembra infectada, aunque también puede adquirirse la enfermedad mediante transfusiones de sangre o por el uso de jeringuillas sin esterilizar. El ciclo biológico de este proceso es el que se describe a continuación.

La hembra de un mosquito anofeles, al chupar la sangre de una persona infectada, recoge los gametocitos (masculino y femenino) del plasmodio; éstos, en el estómago del insecto forman un huevo fertilizado del que se origina un esporozoítos, que se instala en las glándulas salivales del mosquito. Cuando éste pica a una persona sana, le inocula los esporozoítos, los cuales, a través del torrente sanguíneo, alcanzan el hígado del afectado, instalándose en él. Más adelante, las células hepáticas se rompen y liberan una nueva forma que penetra en los glóbulos rojos, donde se multiplica hasta hacer estallar los glóbulos rojos afectados.

A diferencia de lo indicado, en el caso de la fiebre terciana maligna (trasmitida por P. falciparum) los esporozoítos se multiplican en el torrente sanguíneo, sin alcanzar el hígado; en consecuencia, si se logra destruirlos, puede curarse la enfermedad de forma definitiva, cosa que no ocurre en las otras formas de paludismo, en las que los parásitos latentes instalados en el hígado dan lugar a que se produzcan posteriores reinfecciones.

CONTINUA PALUDISMO