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ASFIXIA: ENFERMEDADES, CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO.
La asfixia es la interrupción del paso de aire a los pulmones. Es provocada por diferentes causas, como una inmersión con inhalación de agua, diversas intoxicaciones o la presencia de cuerpos extraños en los conductos respiratorios.
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EnfermedadesEl objetivo de la respiración consiste en procurar una cantidad suficiente de oxígeno para abastecer a todo el organismo a través de la sangre, y en eliminar el dióxido de carbono de ella. Cuando se interrumpe el proceso normal de la respiración se origina la asfixia, que si no se soluciona de forma rápida puede llegar a ocasionar la muerte del individuo afectado. Al respirar, ya sea por la boca o por la nariz, el aire penetra en el organismo y pasa, a través de los bronquios, a los pulmones. Éstos se llenan de aire, expandiéndose y contrayendo los músculos intercostales y el diafragma. Este proceso se denomina inspiración.

En los pulmones, el oxígeno del aire respirado se intercambia con el dióxido de carbono, que se expele hacia el exterior mediante la contracción de la caja torácica y la retracción del diafragma. Este segundo movimiento respiratorio se conoce como espiración. La función principal de la respiración es la de proporcionar una cantidad adecuada de oxígeno a la sangre arterial. Si por cualquier motivo esta cantidad se reduce de forma considerable y se eleva la cantidad de dióxido de carbono, el sistema nervioso central reacciona, produciéndose una respiración más frecuente y más rápida. Los vasos sanguíneos se dilatan y se redistribuye el flujo de oxígeno hacia las áreas más importantes.

CAUSAS.
A pesar de los mencionados mecanismos de seguridad del organismo, existen ocasiones en las que es posible que se produzca una asfixia interna o externa. Es interna cuando las vías respiratorias se hallan obstruidas y el oxígeno no puede llegar a los alveolos pulmonares, o bien cuando, a pesar de alcanzar los pulmones, no puede difundirse a la sangre. Si hay un bloqueo de la nariz o de la boca, provocado por cuerpos ajenos al organismo, se produce una asfixia externa.

Las causas más frecuentes de asfixia son las siguientes:
Inmersión.
Electrocución.
Aspiración de vómitos.
Obstrucción de las vías respiratorias, causada por cuerpos extraños o alimentos.
Inhalación de gases tóxicos.
Intoxicaciones con sustancias venenosas.
Desplazamiento hacia atrás de la lengua.
Inflamación de los tejidos que rodean las vías respiratorias, como ocurre en ciertos procesos infecciosos o alérgicos.
Aplastamiento de la nariz o lesiones en la boca provocadas por golpes o accidentes.

SÍNTOMAS.
Los síntomas de la asfixia dependen de la intensidad de la causa que la provoca. Si existe alguna obstrucción, los músculos que participan en el proceso de la respiración actuarán de forma más vigorosa. Así, por ejemplo, los músculos del cuello se pondrán en tensión intentando liberar el bloqueo. Al mismo tiempo, la respiración se hará dificultosa y ruidosa, y aparecerá una espuma rosada o roja entre los labios del asfixiado.

Otros síntomas son el gradual incremento de la coloración azul de la piel y una respiración cada vez más profunda y rápida. Y cuando las condiciones que provocan las asfixia se mantienen durante cierto tiempo, el paciente suele quedar inconsciente. Si se detiene la respiración, puede producirse la muerte o lesiones irreversibles en el cerebro debidas a la falta de oxígeno.

PRIMEROS AUXILIOS EN CASO DE ASFIXIA.
Asfixia causada por cuerpos extraños
Es fundamental actuar con rapidez, ya que si la falta de oxígeno se prolonga durante más de cinco minutos puede ocasionar la muerte o daños cerebrales irreversibles. Si la persona afectada tose con debilidad o respira con dificultad, hay que actuar de inmediato. En primer lugar, conviene inspeccionar la boca y la garganta con un dedo y extraer, en su caso, el cuerpo extraño que impide el paso del aire.

Si el afectado es un niño pequeño, conviene sujetarlo por los tobillos y ponerlo boca abajo, golpeando su espalda con el fin de intentar desalojar la obstrucción. Si el accidentado es un adulto, se le hará sentar y se le inclinará hacia delante, con la cabeza entre las rodillas. Es conveniente, además, darle varias palmadas fuertes sobre la espalda.

Si el afectado está consciente, debe sujetársele desde atrás, pasando el brazo con la mano cerrada alrededor de la parte superior del estómago. Colocar la otra mano sobre el puño y presionar fuerte y bruscamente hacia dentro y arriba por debajo del esternón. Esta acción tiene por objeto producir un aumento de presión del aire contenido en los pulmones, el cual al salir empujará hacia el exterior el cuerpo extraño que obstruya la vía respiratoria. En algún caso esta presión puede dañar los órganos internos, por lo cual es necesario visitar al médico tras el primer auxilio.

En caso de que la persona que padece asfixia esté inconsciente se le debe acostar de lado y golpear fuertemente con la palma de la mano sobre la espalda a la altura de los omóplatos. Si ninguna de estas medidas diera resultado, debe iniciarse una respiración artificial boca a boca. Si la obstrucción fuera causada por la propia lengua, hay que colocar a la persona afectada de espaldas, extender su cabeza hacia atrás y desplazar su mandíbula hacia delante. No se debe manipular la lengua.

RESPIRACIÓN ARTIFICIAL BOCA A BOCA.
El método más sencillo y eficaz para efectuar la respiración artificial consiste en introducir aire dentro de los pulmones de la persona que padece asfixia, generalmente como consecuencia de un accidente. Para ello se procede del siguiente modo:

Acostar al paciente en el suelo, de espaldas. Asegurar la parte posterior del cuello, inclinar la cabeza hacia atrás y tirar de la mandíbula hacia delante y arriba.

Pasar el dedo por todo el interior de la boca del paciente para verificar que no hay nada que obstruya la garganta. Retirar, en su caso, la dentadura postiza.

Apretar las aletas de la nariz para mantenerlas cerradas. Hacer una profunda inspiración y ceñir, con los labios, la boca del sujeto. Soplar con fuerza.

Apartar la boca. Si el pecho no desciende a medida que se exhala el aire, debe buscarse nuevamente el objeto que obstruye las vías respiratorias dentro de la boca de la persona afectada.

Hacer cuatro insuflaciones y comprobar los latidos del corazón. Tal vez sea necesario aplicar al mismo tiempo un masaje cardíaco.

Continuar introduciendo aire por la boca del afectado, al ritmo de una vez cada cinco segundos, hasta que se restablezca la respiración natural.

CONTINUAR